El miedo a la Aduana Argentina

-Lectura de 3min-

 

Qué miedo que le tenía (corrección: tengo) a la Aduana Argentina. Todavía recuerdo la primera vez que pasé por ahí, se me aflojan las patitas, un poco como Bart esperando al coco... Develemos el misterio.

¿Cómo funciona? 

Cuando salís del país, te hacen llenar un formulario donde especificas que productos sacas, para que a la vuelta, no te cobren impuestos. Tenés permitido traer mercadería del exterior que en su totalidad no supere el costo de USD 300 (o 150 dólares si sos menor de 16 años), más USD300 en el free shop de llegada en Buenos Aires. En caso de superar ese monto:

a) Cuando te preguntan las cosas que traés, podés declarar todo completando el formulario OM 2087-G3 con la declaración del artículo que excede la franquicia, previo a pasar el control, y si el valor de la mercadería supera el monto, se cobra un impuesto que corresponde a un 50% del total que excede los 300USD. Por ejemplo:

  • Si traigo una cámara de 1000 USD, la declaro y muestro la factura, entonces debo pagar el 50% de la parte que excede los 300USD (1000 me salió 300 que es lo máximo que puedo ingresar = debo pagar el 50% de 700USD, que es 350USD).
  • Si traigo un Iphone de 300USD, primero explicame dónde lo viste, no vas a tener que pagar ningún excedente.
  • Si traigo una PS4 de 400USD, voy a tener que pagar 50USD

Hoy en día incluso podes completar el formulario online (para declarar lo que sacás del país), y ahorrar tiempo ya que el agente sólo controla los artículos y firma el formulario.

b) Cuando te preguntan las cosas que traés podés decir que no traés nada, pero si revisan y encuentran que excedés los 300USD, como “multa” te van a cobrar TODO el excedente. Siguiendo el ejemplo anterior, nos estarían cobrando 700USD por la cámara, y 100USD por la PS4.

¿Cómo controlan cuanto sale cada producto que traigo?

Simple, lo buscan en Internet, a menos que presentes vos la factura. Así que te conviene guardar todos los tickets que puedas, para que no te cobran demás.

¿Puedo ingresar más de 300usd?

Claro que podés, pero vas a tener que pagar el excedente.

¿Cómo pago el excedente?

Se paga con tarjeta de crédito o débito Visa o Mastercard, en pesos o dólares, o mediante un depósito en efectivo en el banco Nación.

 

Estrategias

Existen ciertos “truquitos” que podemos usar para tratar de zafar lo más posible, ninguno 100% infalible, pero que podés intentar:

  •  La típica es pasar cosas como usadas como la cámara colgad al cuello, la notebook en la mochila de mano, perfumes sin cajas, etc. Siempre el problema es generalmente con todo lo que viene en caja, porque significa que posiblemente lo revendas.
  • Pasar entre medio de otros pasajeros a veces también da resultado, es decir no ubicarte ni primero, ni último. Los que llegan solos tienen más chances de ser revisados.
  • Poner los objetos separados e incluso desarmados entre la ropa de la o las valijas.
    Volver en un vuelo que arribe a la madrugada (por ejemplo entre la 1 y las 6 am), ya que los empleados suelen dejar pasar a más gente.
  • NO VOLVER DESDE MIAMI. Volver de Miami, solo y con varias valijas, es casi seguro que te van a revisar. La mayoría de las personas que viaja para allá vuelve con muchas compras de los outlets, así que respirá. La otra que podes hacer (aunque  a mí no me funcionó) es decir que volvés del ultimo lugar donde hace escala tu avión, en vez de decir Miami.
  • Invocar a los chamanes para tener más suerte. Lamentablemente, es algo que no podremos controlar, a veces pasan diez sin revisar, a veces revisan a todos.

 

Mi (muy mala) experiencia

Todo esto fue una recopilación de experiencias de diversos amigos, porque en la práctica a mí nada me fue útil y pasé uno de los peores momentos de mi viaje.

Yo venía muy tranquila desde Miami, campera puesta (primer error), dos valijas llenísimas, rubia (aguantá gata), bronceada y MUY nerviosa. Nunca había pasado por ese proceso así que no sabía como era. Hice la fila tranquila (no pude elegir en que cinta hacer la fila como me dijeron que hiciera) y al llegar al scaner me tocó una señora de muy mal humor. Genial.

Lo primero que me dice es “poné la valija ahí (en la cinta)”. Atino a hacerle un chiste, para descontracturar: “uh… menos mal porque ya no la banco más esta cosa…” Claramente no se rió.

-¿De dónde venís? – me habían dicho que una buena estrategia era no decir que venía de Miami, sino del ultimo lugar donde había hecho escala el avión. Y así lo hice:

-De Sao Paulo…

-No nena -literalmente me dijo nena-, antes de Sao Paulo.

-…Miami

-Ah, con razón, pasá por acá, sacate las zapatillas, el  buzo, todo.

Ahí ya me la vi venir. Me pregunta por el papel con la declaración. Sinceramente, no tenía ni idea de qué estaba hablando.

-¿Qué declaración?” – le pregunto. Segundo gran error, ya empezó a tratarme mal.

-¿Cómo QUÉ declaración? ¿Qué declaración va a ser? ¡ESTA! – me dice de muy mala manera, señalandome un papel en mano que yo poca idea tenía de qué se trataba.

La miro desconcertada, como realmente esperando que ella me diera una respuesta sobre qué hacer. Pone los ojos en blanco, suspira, y me dice “dejá, dejá, completá esto”.

Ahí tenía que poner todo lo que quería declarar. Llevaba los dos iPhones sin caja en las medias (con caja se me hubiese complicado un poco), los Chrome cast en los bolsillos y el resto en la mochila de mano. Yo ya tenía todo planeado en mi mente. En total traía un trípode para la cámara, una réflex, un lente, tres Chrome Cast, una GoPro, una Notebook, un disco externo, un iPhone 5 en uso y dos iPhones 6; de lo cual solo declaré el trípode y el disco. La Gopro, la réflex y la notebook, ya estaban usadísimos (plus que no eran Apple), y podían pasar como mías, el problema eran los iPhone, que es lo que quería evitar declarar.

Lo primero que hace cuando termino de escrbir es mirar la hoja, y se ríe. “¿Nada más tenés para declarar?” pregunta. “¿Sabés que si nos estás mintiendo te podemos abrir una causa y seguramente seas detenida, verdad? Me puse blanca, pero igualmente le dije que no tenía nada más, que estaba muy segura. Ahí me dijo que pase por un costado, y me llevó a un scaner de personas que no sabía que existía ni ninguno de mis conocidos lo sabía tampoco. En teoría, no hay ningun scaner, y por eso todo lo que pases en el cuerpo no vas a tener problemas. De ahí que haya personas que hasta se pongan las Mac en la espalda. Pero existen casos “sospechosos”, donde te llevan aparte para hacerte otro control más. Y de diez pasando al hilo, me tocó a mí.

Al pasas por el scaner, obviamente sonó. La primera, la segunda, la tercera… hasta que esbozó: “va a seguir sonando hasta que no te saques todos los iPhone que tenés en el cuerpo, eh…” No la podía tener más clara la vieja.

Con toda la verguenza del mundo y una fila de personas mirándome, me saqué los Chrome cast de los bolsillos, me bajé las medias y puse los dos celulares arriba de la mesa. Una multa, plus dejar dos iPhone de 800USDcada uno más una causa… que lindo recibimiento Argentina. Estaba a punto de largarme a llorar, entre verguenza, bronca y resignación, no podía ni mirarla a la cara. Me dijo “declará los iPhone nada más, el resto quedatelo, y nunca más vuelvas a hacer una cosa así, no tiene sentido arriesgarte por dos telefonitos de mierda”. Pagué la multa, es decir todo aquello que excedía los 300USD, en mi caso 1300USD por dos iPhone de 800USD cada uno, firmé y me fui mirando al piso, esperando a ser recibida por mi mejor amigo del otro lado de la puerta. Indignada.

La realidad es que pasé un montón de cosas sin pagar nada, pero me comí un muy mal momento. Si hubiese sido más viva, hubiese declarado solo uno, y seguro no me revisaban más. Pero como ya dije… es pura suerte. Tengo un amigo que pasó hasta seis iPhones en caja, y no les dijeron nada. Así que el proceso es 100% azaroso.

Invoquen a todos los espíritus que necesiten ¡y mucha suerte!

 

Quiero escucharte